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A falta de líderes, unión

Nunca antes había sido tan difícil ejercer liderazgo como ahora. La falta de líderes dignos de admiración y de modelos a seguir actuales nos dejan sin dirección clara a la hora de abrir brecha

Siempre que alguien decide marcar una nueva dirección en su vida profesional o personal anticipa algunas dificultades. El hecho de tener que tomar decisiones sin referencias claras de los resultados nos deja en un escenario incierto. A pesar de que hoy en día tenemos acceso a más información en libros de superación personal, estudios psicológicos e investigaciones académicas enfrentamos la falta de un modelo a seguir. Una persona que se encuentre en una posición de liderazgo y cuyo ejemplo nos inspire a seguirlo. Quizá sea porque ahora, con los medios de comunicación, que han multiplicado la velocidad de transmisión de noticias (y rumores), sea que ahora los personajes encumbrados caen sin más cuando se descubre que su ascenso no ha sido del todo limpio, que tienen nexos con el hampa, que se han enriquecido de manera ilícita, o que esconden faltas gravísimas de su equipo.

Del juicio público no hay quien se salve y cuánto más visible sea la persona al mando más expuesta estará al escrutinio. Así, personajes de la política, astros del deporte, líderes religiosos y celebridades de cualquier medio ruedan cuesta abajo cuando abrimos la puerta del clóset para descubrir unos cuantos cadáveres. Ante esta situación, ¿qué hacemos?, ¿a quién seguimos?, ¿por quién nos dejamos inspirar?, ¿quién no nos va decepcionar? Es difícil encontrar un líder con una trayectoria impecable, pero no es tan difícil identificarnos con quienes compartimos valores, actitudes y modos de trabajar. Creo que es momento de buscar no en la cima, pero en nuestro nivel, a hombres y mujeres con quienes nos sintamos cómodos, de quienes nos den gusto sus éxitos, aunque sean pequeños.

A quienes veamos con alegría cuando les va bien, porque sabemos que ese triunfo es enteramente limpio y propio. Es momento de juntarnos y de hacer equipo, para compartir prácticas positivas que nos ayuden a crecer. También es momento de hablar de los errores, con el deseo de que este reconocimiento prevenga a otros de cometer la misma equivocación. Se trata de progresar juntos, de impulsarnos unos a otros y que el éxito de unos jale a otros. Independientemente si buscas ser un líder o seguir a uno, lo importante es apoyarnos, respetarnos y trabajar en equipo.

Twitter: @claravillarreal

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