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Es usted muy afortunado

Muy probablemente esté leyendo este artículo recostado cómodamente sobre su cama, en el camino de regreso a casa , o tal vez sentado en la oficina para descansar un rato. En fin, no conozco mucho sobre usted mas que usted es una persona muy afortunada.

 Todos hemos escuchado sobre el actual presidente de los Estados Unidos , Donald J. Trump. Conocido mas que nada por su disparatada y apolítica manera de hablar. Uno de los temas a los que suele recurrir con más frecuencia es su odio hacia la raza latinoamericana y como los migrantes afectan a su país.

Desde muros hasta guerras internacionales, el señor Trump se ha mostrado firme ante su postura de “hacer América grande de nuevo” en base al racismo y la discriminación a diversas religiones y razas. Por lo que nos ha dado a entender, “hacer Ámérica grande de nuevo” consta en conseguir que la mayoría de la población estadounidense pertenezca a la raza aria.

La pregunta aquí es la siguiente : ¿Cómo es posible que en el siglo XXI, en un mundo tan diverso y con tanta historia cultural se trate de conseguir esta idea que tuvo auge hace casi 100 años? Muchos consideraban que la ideología propuesta no era mas que una estrategia para llamar la atención y conseguir votos, mientras otros dudaban si habría un mañana para ellos.

“Hacer fila, limpiar inodoros y no llorar: un día en la detención de menores migrantes” Es la cabecera del artículo del New York Times por Dan Barry, Miriam Jordan, Annie Corrreal y Manny Fernandez. En el cuál se describe un día en un lugar como ese.

Los niños tienen que limpiar baños, hacer filas para comer, esperar para ir al baño y extrañar a sus padres. No se les permite correr, contactar a sus padres, celebrar sus cumpleaños o incluso tocarse los unos a otros para abrazarse.

Es muy triste ver este tipo de situaciones, pero lo es aún mas saber que día a día pasan injusticias como estas o incluso peores y nadie hace nada al respecto.

Miles de niños son apartados de sus familias y de la sociedad, únicamente porque sus padres quisieron buscar un mejor futuro para ellos.

Lamentablemente vivimos en un mundo en el que debemos de cambiar la visión de una persona buena para que aprenda a tolerar a los malos, pues desde la escuela llevamos a las víctimas de bullying por atención psicológica en vez de tratar con el acosador.

Y precisamente esta ideología se manifiesta en un mundo en el que se repite el holocausto y nadie hace nada para cambiarlo. Cuando vemos una sociedad que pide a gritos ser escuchada y una humanidad sorda, o más bien que se niega a escuchar.

No me cansaré de decirlo: “Somos muy afortunados”, usemos nuestra fortuna para dar voz a todas esas almas que la necesitan.

Con información de: The New York Times

Texto por Ximena Maldonado Chávez

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