Elecciones 2012 Jóvenes despiertan y no son 132
Al grito de ‘Jóvenes informados, jamás manipulados’ los universitarios de todo México han salido a las calles para exigir un cambio. Las redes sociales son su gran arma; la etiqueta en Twitter ‘#MarchaYoSoy132’, su llamado
Según historiadores, analistas y líderes de opinión, esto no se veía desde el movimiento estudiantil del 68. Los jóvenes mexicanos han despertado de un letargo de cuatro décadas y, organizados a través de las redes sociales, han salido a las calles a expresarse. A exigir verdades y no mentiras, campañas políticas y no campañas mediáticas. Prensa que no favorezca a ningún candidato en particular. No quieren —y no se puede tapar el sol con un dedo— que el PRI regrese al poder.
La carrera por la Presidencia de México transcurría gris, como si todo estuviera decidido. Luego, prendió la chispa de un fuego que germinaba en los jóvenes, que crecía en su interior desde hacía varios años, cuando conocieron Youtube, los blogs de política, las revistas electrónicas y las redes sociales. La “otra” prensa.
Enrique Peña Nieto, candidato de la coalición Compromiso por México, encendió el cerillo. No al asistir a la Universidad Iberoamericana y recibir cientos de abucheos, sino al tergiversar los hechos y con ello, tildar de tontos a miles —quizá millones— de universitarios. Los videos sobre la visita de Peña Nieto a la Ibero se apropiaron de Youtube, así que el candidato del tricolor intentó darle un giro a la situación, editando las imágenes. Televisa también mostró sólo parte de lo ocurrido. La estrategia no funcionó, sólo atizó las brazas.
El PRI y el Partido Verde, entonces, acusaron de “porros” y “acarreados” a los estudiantes de la Ibero. Pero éstos no escondieron el rostro. Al contrario, le pusieron cara, nombre y hasta número de matrícula a su protesta: contestaron con un video mostrando sus credenciales. Fueron 131 estudiantes los que participaron, pero su audacia y rapidez para replicar consiguió la empatía de muchos otros jóvenes mexicanos.
La censura y la mentira fueron las gotas que derramaron el vaso. Ahora, miles de jóvenes se han puesto la camiseta del estudiantes 132. Alumnos de universidades públicas y privadas. Estudiantes del Tec de Monterrey, la UNAM, la UVM, el ITAM, la Universidad Anáhuac, el Instituto Politécnico Nacional y la Universidad Lasalle.
Ellos encontraron el canal para compartir ideologías y unir esfuerzos. La etiqueta #MarchaYoSoy132 en Twitter (que fue trending topic mundial) ha conseguido que otros países volteen a México y sigan a través de las miradas juveniles un proceso electoral diferente, donde todavía nada está escrito.
A las calles, pero informados
De ganar Peña Nieto la elección presidencial, sobre su mandato quedará una sombra indeleble.
Será el primer candidato mexicano al que, durante la campaña, se le organiza una marcha en contra. Y no cualquier marcha. Una a la que asistieron más de 46 mil personas en la Ciudad de México —cifra oficial y confirmada por la mayoría de los medios nacionales e internacionales, como El País en España y The New York Times en E.U.— y que tuvo eco en muchas entidades del país, con otros miles más de mexicanos inconformes con el posible retorno del PRI.
El fin de semana, el movimiento estudiantil Yo Soy 132 tomó las calles del DF, y esta acción se replicó en otros estados. Los universitarios protestaron el viernes frente a las instalaciones de Televisa para exigir que termine la “manipulación informativa de los medios de comunicación”, y un día después, recorrieron las calles para pedir al país que no vote por Enrique Peña Nieto. No olvidan, además, los traspiés del candidato. Con enojo recuerdan el episodio de Atenco: “Todos somos Atenco”, gritan al unísono. Con creatividad, aluden al error de Peña en la Feria del Libro de Guadalajara, cuando no pudo mencionar correctamente tres libros: “Peña Nieto, los que leemos no te queremos”. Con voces retadoras, censuran la supuesta alianza entre EPN y la empresa Televisa: “La tele es tuya, las calles nuestras”. Critican también las viejas usanzas del PRI: “Nuestro voto no vale una despensa”.
La marcha convocada en las redes sociales alcanzó otros puntos del país. En Pachuca, Puebla, Villahermosa, Cancún, Guadalajara, Aguascalientes, Morelia. También en Saltillo, los jóvenes han mostrado su inconformidad.
Algunos incrédulos, desde diversos medios, critican la capacidad analítica de la juventud mexicana, ponen en duda que esté informada y cuestionan si sus juicios no estarán manipulados. Asumir estas teorías, como dijo el rector de la Ibero, José Morales Orozco, es “insultar su inteligencia y su libertad”. Además, dudar de ellos sería una incongruencia. ¿Por qué se les deja votar a partir de los 18 años, si no hay confianza en que ejercerán su sufragio utilizando la razón? Los jóvenes, dijo hace unos días el rector de la UNAM, José Narro Robles, “están interesados y preocupados por lo que pasa en México”.
Los estudiantes han decidido seguir manifestándose. Hoy saldrán de nuevo a las calles y llaman a que esto se replique en todo el país. Además, junto con otros antipriistas, han acordado realizar mítines cada fin de semana durante el resto de las campañas, así como boicotear a Televisa y Tv Azteca los días 26 y 27 de mayo, dejando de sintonizar estas señales de televisión.
Los jóvenes mexicanos, a través de este movimiento, se unen a un descontento mundial que pone en evidencia la desesperanza en la que viven. En España, Rusia, Inglaterra, Estados Unidos, Francia y muchos otros países, los jóvenes alzan la voz, cansados de las crisis económicas, el desempleo, la corrupción y la violencia. Temen por su futuro y saben, como nunca, que las soluciones están en sus manos.
Frases
Sorprende movimiento a líderes de opinión
“Los jóvenes en México, que son más de 30 millones, deben darse cuenta de una vez por todas que tienen el poder de cambiar al país. Lo están haciendo los miles de jóvenes que estos días han salido a las calles para exigir democracia en Rusia, empleo en España, política social en Inglaterra y educación en Chile. Es momento de que en México, también, los jóvenes estudiantes establezcan la agenda política para dejar de ser objetos de agendas preestablecidas por grupos de interés ajenos al del bienestar de México”.
Héctor Faya Rodríguez, periodista.
“Hasta donde recuerdo, desde el 68 los jóvenes no se habían manifestado como lo hicieron el pasado sábado en el Distrito Federal y en diversas ciudades del país. Sólo que en este caso no había líderes: las marchas, especialmente la realizada en la Ciudad de México, fueron la declaración de principios de una juventud que no quiere que se repitan los vicios del pasado priista, ni de esta docena de años del panismo”.
Armando Fuentes Aguirre, “Catón”, editorialista y cronista de Saltillo.
“¿Cuántos jóvenes irán a las urnas el 1 de julio y cómo votarán? Cuántos no se sabe, pero el padrón tiene 14 millones de votantes jóvenes, de los cuales 3.5 millones votarán por primera vez. Todos ellos tienen una cultura diferente a la de sus padres, ciudadana, política y social, y otros referentes, con sus propias ambiciones y frustraciones. ¿Cómo votarán? Tampoco se sabe, pero lo que dicen en las calles es que quieren un cambio profundo para el México que ellos sí vivirán, y que lo que tienen ante sus ojos no es lo que necesitan”.
Raymundo Riva Palacio, periodista.
Encuesta de VANGUARDIA
Prefieren a Josefina; pero suman más los indecisos
En una encuesta realizada por VANGUARDIA con universitarios saltillenses sobre las próximas elecciones presidenciales, la que lleva una ventaja en la preferencia juvenil es la candidata panista Josefina Vázquez Mota, con 27 por ciento; sin embargo, la cifra de indecisos y de quienes optaron por no revelar su elección es mayor: un 34 por ciento.
El segundo puesto lo ocupa el candidato del PRI-PVEM, Enrique Peña Nieto, con un 16 por ciento, y el tercer sitio el candidato de la izquierda, Andrés Manuel López Obrador, con un 15 por ciento.
El 96 por ciento afirmó que asistirá a votar. Es en este contexto donde el 27 por ciento de indecisos y el 7 por ciento que no reveló a quién otorgará su sufragio (34 por ciento en total), serán los que impongan la verdadera preferencia de los universitarios en las urnas.
Destaca que un 64 por ciento confía poco en el IFE, mientras que un 14 por ciento, nada.
Por: Laura Luz Morales

