Widgets Magazine

Paola Izarrarás: su reto es ser feliz

Después de buscar el porqué de desmayos y convulsiones, le dijeron que tenía Lyme, una extraña enfermedad que provocó: Paola Izarrarás Monrroy cambiará su estilo de vida, más no sus ganas de ser feliz.

 

Texto: Arian Ojili Fotos: Luis Castrejón

 

La vida es un placer, puede estar llena de momentos increíbles, experiencias inolvidables, sensaciones que demuestran que estamos aquí para disfrutar, crecer, buscar ser felices.
O bien, para lamentarse, llorar todo el tiempo y rendirse. Cada quien es libre de tomar el camino que desee; Paola Izarrarás Monrroy, eligió no rendirse, levantarse cada vez que alguien o algo quiera intentar quebrantar su bienestar.

Madurar de forma inesperada
Pero, ¿quién es Paola Izarrarás Monrroy?.
Una luchadora, soñadora que eligió no rendirse; apoyada de su familia, creció y maduró a ritmos forzados, para convertirse en la mujer que ahora es. De la cual ella y su familia está orgullosa.

Como todo pequeño, Paola Izarrarás, era una amante de correr, brincar, meterse en cualquier actividad: fútbol, voleibol, sin importar si era buena o mala, la idea: siempre estar activa, moverse.
Hasta que la danza llegó a su vida, el baile le mostró otra forma de mirar el mundo, de llevar al límite su cuerpo.
Pero, de un momento a otro la vida cambia, sin saber por qué, suceden cosas que son un balde de agua fría, un descontrol, que solo los grandes puede sobrellevar.
Fue la picadura de una garrapata a los catorce años, lo que cambió la vida de Paola, su familia comenzó a ver algo a extraño, a sentir que algo en la salud de su pequeña estaba mal.
Más tarde una llamada de la escuela fue el inicio de una serie de sucesos que tuvieron a la familia en duda.

Paola se había desmayado. Con los cuidados pertinentes sus padres la llevaron a casa, esperando que el desvanecimiento solo haya sido la presión o un susto. Pero al día siguiente volvió a suceder y al siguiente una vez más; de inmediato la búsqueda de un médico fue emprendida por sus familiares, una solución a tan enigmante situación.
El miedo, se apoderó de Paola, el no saber qué pasaba con su cuerpo, con su salud, la cubría de un aura de incertidumbre que parecía nunca se iría. Sus extremidades se paralizaban, la primera fue la pierna izquierda, luego la pierna derecha, más tarde un brazo, hasta quedar completamente inmóvil.
“Me paralicé por completo, lo único que movía eran los ojos, y un poco más tarde comenzaron a paralizarse los pulmones”, cuenta Paola.
Con estos síntomas, el médico sugirió a la familia, pasar a Paola a terapia intensiva, para poder estar mejor preparados si llegasen a
fallar los pulmones.
A pesar de todo esto, Paola decidió no rendirse, ni dejar sus estudios, el no ir, el estar paralizada nunca fue un impedimento para esta gran luchadora de la vida.
“Necesitábamos saber qué estaba pasando, así que nos fuimos a Monterrey con un neurólogo”, explicó la joven.

LYME
Lyme, fue el diagnóstico, una enfermedad infecciosa que afecta todos los órganos del ser humano.
“De inmediato nos dio gusto saber que era lo que me afectaba, cómo atacar y tratarlo, fue como recobrar la vista”, comentó.
Pero, ¿qué es Lyme?. Paola nos cuenta que es una enfermedad infecciosa que afecta todos los órganos del ser humano. Es causada por la bacteria Borrelia burgdorferi, que es transmitida sobre todo por las garrapatas Ixodes Ricinus.
El nombre se debe a que la enfermedad fue reconocida oficialmente por primera vez en los pacientes de la localidad de Lyme, en Connecticut, en la década de 1970.
La enfermedad es causada por la bacteria Borrelia que puede florecer dentro de la garrapata y pasar de su intestino a sus glándulas salivares.
De esta manera, cuando la garrapata pica a una persona, la bacteria penetra la piel y se difunde a través de la sangre hacia otros tejidos.
Uno de los problemas de esta enfermedad es que imita los síntomas de otros males, provocando convulsiones, neuropatía periférica y parálisis.
“Fue horrible tener neuropatía, acostarme me dolía en el alma, cualquier contacto dolía tremendamente, hasta el mínimo rose de cualquier cosa era un martirio”.

Una nueva oportunidad

Ya con un diagnóstico, Paola pudo sobrellevar su enfermedad, luchando por no caer y mostrarse fuerte ante su familia y la vida.
“Después de un mes hospitalizada, regrese a Saltillo, con las ganas de iniciar mi preparatoria; fue difícil seguir el ritmo y sobrellevar el Lyme, pero nunca me rendí, no niego que me sentí, triste, con miedo y lloré muchas veces, pero estar así no era mi idea”, comentó Izarrarás Monrroy.
Hoy, Paola, lucha contra su enfermedad, llevando sus días como los demás, buscando ser feliz, cumplir sus sueños.
“No hay que rendirse, siempre puedes seguir, cumplir tus sueños”, dice.

 

No hay comentarios

Dejar un comentario

Su correo electrónico no será revelado